Thursday, December 01, 2016

EINARIS: resplandecer es el imperativo absoluto del art-rock ecléctico





HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy centramos nuestra atención en el cuarteto estadounidense EINARIS (antes conocido como MIRKWOOD), el cual está dedicado a cultivar su propia granja ecléctica dentro de la gran estepa del discurso progresivo de nuestros días. Cuando hacemos la mención a lo ecléctico nos referimos al hecho de que este cuarteto conformado por Shames [batería], Finn [bajo], Nishi [guitarras] y Beatriz [guitarras y voz] sabe conjugar elementos de psicodelia, math-rock, jazz-rock, post-rock y vanguardia no-wave de los 80s en su enfoque sonoro, el cual ostenta una sólida ambición estética a través de la manifestación de su patente energía. El canto de Beatriz nos recuerda muchísimo a la de ese ángel de SONIC YOUTH que se llama Kim Gordon. Antes de seguir adelante con la presente reseña, advertimos que hay más de un grupo con el nombre de MIRKWOOD, algo con lo cual tuvo que lidiar el grupo en su propio blog de Bandcamp hasta hace pocos meses, cuando el grupo se rebautizó como EINARIS, nombre derivado de Einarr, el espíritu de un guerrero muerto en batalla según la mitología nórdica. Seguimos adelante: este grupo, tras publicar un EP a inicios del año pasado (bajo el viejo nombre), a mediados de enero del presente año 2016 publicaron “Absolute Radiance”, su primer disco de larga duración… aunque eso de larga duración consiste en que dura casi 35 minutos en total. 

Con una duración de 8 ¼ minutos, ‘Pangur Bán’ pone en marcha el repertorio del álbum con una ingeniería sonora que maneja sesuda y meticulosamente todas las variantes de climas y pautas rítmicas, siendo así que la dupla rítmica sabe mantener un swing razonablemente sofisticado a través de todas estas variantes mientras que la dupla de guitarras sabe cómo amalgamarse sobre los riffs reinantes en cada turno. ‘The Crystalline Constructs’ sigue a continuación para potencializar las aristas más vitalistas de la pieza precedente, lo cual se traduce en una concentración intensa de la aspereza sonora dentro del ostensiblemente desarrollo temático que exige la pieza en cuestión. La dupla de ‘La Maison Dieu’ y ‘Robin Williams’ sigue adelante con esta línea de trabajo, siendo así que la primera de estas piezas enfatiza un aura relajada mientras que la segunda edifica un aire de tensa densidad que se maneja con oportuna sobriedad. Entrando en detalles respecto a ‘Robin Williams’, se nota que hay una furia reinante que en la mayor parte del tiempo se mantiene en un nivel latente, o hasta escondido, pero en los pasajes más férreos (especialmente el último) dicha furia emerge con un desgarro electrizante. Siendo la pieza más extensa del disco con sus 10 ½ minutos de duración, ‘It’s Time To Pay The Price’ se impone como el clímax decisivo del repertorio: como es de esperar, el grupo aprovecha este generoso campo de acción para explayarse en su visión sofisticada del discurso rockero. El tema comienza con unas etéreamente vibrantes capas de guitarra que obviamente recurren al estándar del post-rock, asentando luego un motif llamativamente Crimsoniano sobre un complejo esquema rítmico. Cuando las cosas se calman un poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto, la banda elabora un híbrido de post-rock y math-rock y en base a ello crea un núcleo temático atractivo, casi pop, ágilmente sostenido por las dialogantes guitarras. El canto de Beatriz es expresivo sin llegar nunca a emotividades estereotipadas, y ciertamente, el equilibrio entre los pasajes cantados y los instrumentales ayuda a acentuar el potencial épico de la canción. La coda, precedida por una miniatura caótica, resulta una perfecta síntesis de los más saltantes detalles expresionistas de la canción.

‘Absolute Radiance (Arrival)’ cierra el disco sorprendiéndonos con sólidas exploraciones de frontal tenor introspectivo. Basándose en extensos explayamientos de dos guitarras acústicas y con breves secciones cantadas que recién surgen al pasar a la segunda mitad del desarrollo temático, esta canción porta un cierto aire bucólico que, antes de expresar una serenidad celebratoria, se centra en una introspección latentemente inquieta. Todo esto fue “Abslute Radiance”, un disco muy llamativo que representa una de las esferas más interesantes de la actúala vanguardia rockera de los Estados Unidos. Vale la pena seguir la pista a la gente de EINARIS.



Muestras de “Absolute Radiance”.-



Tuesday, November 29, 2016

POLY-MATH: la melancolía como voluntad de poder


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es el turno de presentar la nueva obra fonográfica de POLY-MATH, trío británico que cultiva una mezcla de math-rock, prog-metal, psicodelia progresiva y post-metal desde hace varios años, más exactamente, desde su formación en la localidad de Brighton en el año 2013 como una vía para que el baterista Tim Laulik-Walters desarrolle su rol como guitarrista. “Melencolia” es el título del nuevo disco en cuestión, y en realidad se trata de primer long-play tras haber grabado un par de EP y publicarlos en su blog de Bandcamp: este nuevo trabajo fonográfico ha sido publicado por el sello Superstar Destroyer Records a mediados del presente año 2016. Los integrantes de POLY-MATH son el mencionado Tim Laulik-Walters, el bajista Chris Woollison y el baterista Joe Branton.


La pieza homónima que dura 13 ½ minutos es justamente la que se encarga de abrir el álbum. Tras un preludio que suena como una radio antigua que emite un viejo blues emerge la pieza misma como un vendaval de fuerza sonora que se sostiene sobre una cadencia ágil y robusta. Los aires de familia con RUSSIAN CIRCLES y AND SO I WATCH YOU FROM AFAR son fáciles de notar, pero sobre todo, cabe también advertir con cuánta fluidez logra el grupo plasmar su aguerrido vitalismo, el cual se siente oscurantista y vibrante a la vez. Tras un primer interludio sereno que surge alrededor de la frontera del sexto minuto brota otro pasaje pletórico de incendiario vigor: no siendo particularmente largo, logra esclarecer el camino de expresionismo muscular hacia el cual la banda persistentemente enfila la esencia de su voz propia. El pasaje final vira hacia una parsimonia densa sobre un compás lento manejado con cautivadora sofisticación: el crescendo que el trío genera a partir del motif central nos remite a una cruza entre el KING CRIMSON de la etapa 73-74 y el MOGWAI de los primeros álbumes. ‘Ekerot’ es el segundo tema del álbum y comienza focalizándose en la realización de un perfecto híbrido de visceralidades metaleras y grooves refinados, lo cual conlleva el recibir directamente el impacto de la faceta más filuda de la pieza homónima. De paso, también se establece aires de familia con lo que hacían los inolvidables CANVAS SOLARIS en su faceta visceralmente aguerrida. Más adelante, el grupo desarrolla pasajes un poco más mesurados en lo que se refiere a la distribución y el explayamiento del fuego rockero en curso, tendiendo así puentes entre estándares de la vanguardia metalera y el paradigma del post-metal. En la sección de cierre, el grupo vuelve sólidamente a la senda del fragor inmisericorde, incluso dándose el lujo de incorporar algunos trucos de inspiración space-rockera para los instantes finales  


Los últimos 12 ¼ del repertorio están ocupados por ‘Temptation Of The Idler’, tema que empieza en clave math-rockera de una forma casi estricta pero luego va desenvolviéndose en un nuevo ejercicio de constante y tirante eclecticismo con predominio avant-metalero desde el cual el trío se proyecta hacia sus inquietudes más sofisticadas. La segunda mitad está orientada hacia una aureola misteriosa que se asienta sólidamente por las vibraciones tribales que pródigamente aporta el baterista: esto abre campo para que la guitarra engendre ornamentos en clave noise y otros más inclinados a la psicodelia aleatoria. El mismo motivo que sirvió como introducción para Melencolia resurge ahora para los cuatro últimos minutos de ‘Temptation Of The Idler’: no solo se cierra el círculo musical diseñado para el repertorio del disco sino que se indica el arribo del anochecer tras una jornada intensa marcada por un complejas y encarnizado frenesí así como por una incesantes luminosidad furiosa. Todo eso fue “Melencolia” y nos parece que está de rechupete: ojo a este grupo, el cual puede haber comenzado sus días como proyecto alternativo a otras entidades musicales pero que hoy por hoy es una entidad con pisicionamientyo autónomo dentro del gran escenario mundial de la vanguardia rockera progresiva. Muy recomendable lo que nos brindan los POLY-MATH.


Muestra de “Melencolia”.-
Melencolia: http://superstardestroyer.co.uk/track/melencolia

Saturday, November 26, 2016

Una nueva tierra y una nueva luz para THE WORLD HERITAGE


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

El año 2016 nos trae una nueva muestra de grandeza musical de parte de uno de los ensambles más señoriales de la vanguardia progresiva japonesa: THE WORLD HERITAGE. Este quinteto conformado por los guitarristas Yamamoto Seiichi y Kido Natsuki, el violinista Katsui Yuji, el bajista Nasunu Mitsuru y el baterista (mitad sobrehumano, mitad alienígena) Tatsuya Yoshida ha publicado por vía del sello fonográfico Magaibutsu – creado y dirigido por el mismo Tatsuya – el extenso ítem “The Land Of Light” en el pasado mes de agosto. Este disco, que es el sexto en el currículum de la banda, recoge una grabación de improvisaciones colectivas dinámicas que tuvieron lugar 3 años atrás en Akihabara Goodman, un club de Tokio (más exactamente, el 18 de octubre del 2013): bueno, más vale tarde que nunca para dar a conocer al mundo una labor como ésta. Yoshida y Natsuki son socios regulares en las filas del power-trío KOREKYOJINN, además de haber sido cada uno de ellos la figura líder de RUINS y BONDAGE FRUIT, respectivamente. Yuji también tiene un pasado activo en BONDAGE FRUIT mientras que Seiichi formó parte de THE BOREDOMS y Mitsuru estuvo en ALTERED STATES así como en DAIMONJI. Amigos de siempre, los integrantes de THE WORLD HERITAGE siempre hacen huecos en sus agendas individuales para llenarlos con momentos de interacción musical bajo pautas libres donde confluyen los modelos del avant-jazz, la psicodelia progresiva con cercanía a la tradición stoner, el rock-in-opposition, el space-rock y el jazz-rock. ahora pasemos a los detalles del repertorio contenido en “The Land Of Light”.  

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Ocupando un espacio de casi 10 ¼ minutos, ‘Kekova’ abre el catálogcon un garbo grácil e imponente que tiene bastante de jazz-rock y también de psicodelia pesada, aunque es preciso señalar que las dosis de ambos factores se van matizando mientras las combinaciones varían a lo largo del camino. Definitivamente es una muy buena vía de entrada para apreciar el modo en que las dos guitarras van alternando sus respectivos momentos de protagonismo mientras el violín incesantemente tantea espacios donde lucir su propia voz individual dentro de la dinámica grupal. ‘Cyaneai’ sigue a continuación para meterse en el área del space-rock con una dinamismo propio de la edad de oro de HAWKWIND pero con una exquisitez filuda que se emparenta más con los legados de GURU GURU y de ASH RA TEMPEL: es en este sentido que el modelo progresivo otrora desarrollado por BONDAGE FRUIT sale a relucir de forma especial dentro del entramado sonoro global. A poco de pasada la frontera del cuarto minuto, el quinteto se adentra gallardamente en terrenos sonoros que coquetean con el caos, pero tal vez se trata realmente de un momento en el que la fuerza reinante se vuelca sobre sí misma para replantearse una nueva dirección para el jam en curso. Con el arribo de ‘Pinara’, el ensamble se dispone inicialmente a explorar una especie de versión lisérgica del canon blues-rockero... algo así como un jam lento iniciado en una típica excursión de THE GRATEFUL DEAD en su fase madura que posteriormente fue sometido a una radical cirugía psicodélica de parte de un combo de músicos de GURU GURU y HIGH TIDE. Tal como sucedió con el tema inmediatamente anterior, el paradigma de BONDAGE FRUIT sigue afianzando su fuerte huella en los dinamismos sónicos que el personal de THE WORLD HERITAGE traza para su propia ingeniería de musculares improvisaciones: de este modo, casi sin darnos cuenta, nos vemos enredados por un dinamismo agresivo cuya fiereza está revestida de inquebrantable elegancia. ‘Sidyma’ es jolgorio puro, casi coqueteando con el paradigma del math-rock en varios pasajes debido a la mecánica rítmica tan alevosamente compleja que se crea para la ocasión. En esta pieza tenemos al violín en uno de sus momentos de más llamativo protagonismo.

La dupla de ‘Xanthoos’ y ‘Letoon’ está diseñada para seguir ahondando en el factor extrovertido de la banda. En efecto, ‘Xanthos’ comienza centrándose en un groove jazz-rockero de talante claramente vitalista y colorido que parece una cruza entre el lado más incendiario de MAHAVISHNU ORCHESTRA y el fragor sistemático de unos THERHYTHMISODD. Más adelante, las vibraciones se trastocan un poco para pasarse a la esfera del space-rock, no con el fin de negar la luminosidad precedente sino para impulsarla hacia una versión más neurótica del jolgorio reinante. El pasaje final es un delirio en 5/4 donde confluyen el mencionado paradigma Mahavihnuense y el de MASSACRE, lo cual hace que la neurosis evolucione hacia una especie de retorcido misticismo. Por su parte, ‘Letoon’ se estructura bajo la guisa de country-rock psicodélico arropado de inocultados esplendores inspirados en el krautrock guitarra-céntrico. Nos vamos acercando al final del repertorio cuando emerge ‘Patara’, tema que claramente se revela como un animal de una fauna diferente de las de las dos piezas precedentes. Su cuerpo central se instala sobre una inmisericorde ingeniería de desasosiego deconstructivo: la consigna parece ser la de remodelar parte del legado del rock-in-opposition británico de los 70s a través de un híbrido filtro de free-jazz y noise-rock. Durando poco más de 7 minutos, ‘Ucagiz’ cierra el disco. En algún momento se instala un ceremonioso groove en clave stoner pero su función básica es de la asentar algo más o menos bien definido para que luego vuelva a diluirse en una informe osadía. Es en esta instancia que se presenta la ocasión idónea para que un nuevo pasaje se centre en un jam electrizante que transita desde un contundente centelleo hasta una majestuosa llamarada. Durando poco más de 7 minutos, ‘Ucagiz’ cierra el disco con una apremiante exhibición de versatilidad: el asunto comienza con tintes blues-rockeros absortos bajo un aura de expectativa y en un segundo momento vira hacia un compás salvaje que transmite aires de vehemente jovialidad. La musculatura que imprime el grupo a esta atmósfera particular parece oscurantista al oído poco atento pero es en realidad vivacidad en estado químicamente puro lo que se manifiesta aquí.


MGC-50B

Fue poco menos de una hora y cuarto de música rotunda y categórica la que nos brindaron los cinco héroes que se congregan en este aquelarre avant-progresivo que es THE WORLD HERITAGE. El fulgor que inunda este catálogo de formidables piezas musicales se contrapone a la reserva de los propios músicos quienes no aparecen en ninguna de las fotos de la funda del disco: solo hay fotos de monumentos y restos arqueológicos diversos, fotos tomadas por Yoshida y que no están nada mal. Pero bueno, lo importante es que los omniscientes niveles de ingenio y vigor de este quinteto han quedado oportunamente evidenciados en sus anteriores ítems fonográficos y “The Land Of Light” no ha sido la excepción.  


Muestra de “The Land Of Light”.-
Kokovo: https://soundcloud.com/magaibutsu/the-world-heritage-kekova

Wednesday, November 23, 2016

El contraataque de CORIMA


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Tenemos muy buenas noticias desde el rincón estadounidense de la escena progresiva mundial: CORIMA, uno de los más vivaces y creativos que existen en las últimas generaciones de música progresiva de inspiración Zeuhl, vuelve a la palestra con un nuevo disco titulado “Amaterasu”, un genial catálogo de bizarra musicalidad que se prolonga por casi 49 minutos. El grupo asentado en Los Ángeles, California, está conformado por Andrea Calderón [violín y canto], Paco Casanova [órgano, teclados, sintetizadores y canto], Patrick Shiroishi [saxofones, guitarra, glockenspiel y canto], Ryan Kamiyamazaki [bajo] y Sergio Sanchez Ravelo [batería]. “Amaterasu” ha sido publicado a inicios de noviembre por el sello Soleil Zeuhl y ha contado con labores de masterización del incansable propulsor de música progresiva experimental Udi Koomran. Adelantamos que es un disco que nos fascina tanto como el precedente “Quetzalcoatl” (del año 2012), pero cabe matizar que en “Amaterasu” hallamos un espacio más amplio para la exploración de pasajes sutiles y ensimismados que, a fin de cuentas, redundan en un seductor realce de los momentos más frenéticos y neuróticos. Vayamos a los detalles del repertorio de una vez, ¿vale? 


Los primeros 20 minutos del álbum están ocupados por la sucesión de tres partes de ‘Tsukutomi’. ‘Tsukutomi I’ comienza con una atmósfera expectante centrada en una amalgama sutil de piano y arreglo coral que se prolonga por más de dos minutos; ya cuando arriba el ensamble íntegro, el grupo explora una compleja cadencia llenada con coloridos delineamientos de violín y vientos, y es en este momento que la vitalidad oscurantista del paradigma de MAGMA se torna fehacientemente relevante para lo que hace la banda. Los sonidos punzantes de los tambores de la batería ayudan bastante a puntualizar el elegante delirio que se está desarrollando. ‘Tsukutomi II’, con sus más de 10 ½ minutos de duración, se convierte en el centro neurálgico del concepto en curso y pone especial énfasis en el factor jazz-rockero tanto en las vibraciones rítmicas como en los desarrollos melódicos, los cuales se sienten cómodamente instalados en la comedida extroversión del ambiente general. Los explayamientos del primer solo de saxofón emanan una belleza tan rara como irresistible mientras el piano eléctrico dirige el tipo de vitalidad a ser implantado por la dupla rítmica; por su parte, el violín realza el tornasol del foco melódico. Eso sí, no faltan los momentos machacantes que crean una neurosis épica que va acrecentando su propia intensidad esencial mientras la sección final va evolucionando. El engarce con la tercera y última parte significa que el clímax expansivo está siendo perpetuado con pulso de hierro, añadiéndose algunos ornamentos sincopados ejecutados con iguales dosis de precisión matemática y pasión metafísica. Muy a lo UNIVERS ZERO este clímax conclusivo. Esta suite ha funcionado a las mil maravillas como perfecta vía de entrada para el repertorio del álbum, claro que sí.


Tras la conclusión del concepto de ‘Tsukutomi’ es el turno para que emerja el entramado hexapartito que titula al disco. Con los 7 ½ minutos que se reparten las dos primeras secciones de ‘Amaterasu’ nos exponemos desde el punto de partida a un viaje musical de insignes aspiraciones a elevaciones estratosféricas. La primera parte es una pieza solista de piano que continuamente oscila en torno a su propia luminosidad dionisíaca, ostentando una tensión donde fluidamente se combinan ondas de fuego y ramalazos de viento salvaje. La transición a la segunda parte nos lleva hacia una parsimonia misteriosa y sobriamente amenazante en base al ceremonioso dueto de piano eléctrico y violín, un dueto que instaura sólidamente un magnífico ejercicio de vigilante misticismo que, cerca del final, es alimentado por un breve cántico expectante. Con este doble preludio está preparado el terreno para que el concepto de ‘Amaterasu’ exponga sus aspectos más filudos desde la irrupción de su tercera parte. Los aires de familia con el paradigma de HAPPY FAMILY y las afinidades con la nueva generación francófona encarnada por bandas como NEOM y SETNA son explorados con alucinado regodeo, llegando a ratos a explotar en una embriaguez lunática donde el alma suelta indicios inequívocos de la imparable hoguera de su psique. ¿Serán las influencias niponas de RUINS y ALTERED STATES? Vaya usted a saber… Habiendo llegado a este punto de fatídica efervescencia, ‘Amaterasu IV’ sigue adelante con el clímax expresivo recién conquistado mientras le da un giro particularmente exquisito. El matrimonio de violín y saxofón se hace presente como socio incólume de la dupla rítmica mientras la batería sustenta la dimensión agresiva del complejo entramado sonoro que tiene lugar.

  

‘Amaterasu V’ varía el groove para sustentar una dimensionalidad un poco más etérea para la almenara musical, siendo así que esta vez son el violín y el canto de Calderón asumen un rol momentáneamente protagónico en el bloque grupal. El compás es ciertamente más veloz pero el foco musical está principalmente centrado en lo atmosférico que con lo belicoso: una aguda confluencia entre GUAPO y el estándar Magmiano de la época 1974-4. Pero algo pasa en las últimas instancias de ‘Amaterasu V’ que las cosas se ponen en plan incendiario sin ápice alguno de misericordia, y es ahora que se prepara la emergencia de ‘Amaterasu VI’, el cual completa la suite y pone broche de oro al disco. En efecto, aquí sí se explaya una aureola armígera. La fluidez que maneja el grupo al elaborar la retorcida arquitectura de la pieza es simplemente impresionante. El fragor reinante impone su aura como si esta última dupla de secciones de ‘Amaterasu’ tuviese un rol relativamente autónomo dentro de la ilación integral de la suite: el arreglo coral final es el cierre consumado para esta perfecta tormenta sónica. En fin, todo esto fue “Amaterasu”, una muestra más de la genialidad exultante y exaltada que el personal de CORIMA tiene para ofrecer en la actual escena avant-progresiva internacional. Definitivamente, ellos encarnan una de las expresiones más excelsas dentro de las nuevas generaciones del zeuhl: su propuesta articula un robusto contraataque musical contra lo convencional.      


Muestras de “Amaterasu”.-


Sunday, November 20, 2016

DELTA RED - fluidas inclusiones progresivas en el regreso desde el vacío


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

El genial y aguerrido grupo mexicano DELTA RED vuelve a la carga desde Querétaro con su nueva placa fonográfica titulada “Horror Vacui”. El trío de Juan Gándara [guitarras y electrónica], Martín Corro [batería y electrónica] y Roberto Petriciolet [bajo] vuelve en pleno al esquema musical originario tras pasar un tiempo al formato de cuarteto durante la época de “Luz En El Sótano”, que en algún momento del año 2013 dejó como legado un ítem doble de CD+DVD. Lo que nos brindan los DELTA RED es una estupenda y electrizante propuesta de música progresiva donde el vigor y el verdor crean máscaras y arquitecturas sonoras tan distinguidas como arrebatadoras. La psicodelia, el jazz-rock y el space-rock se unen en esta propuesta que nunca deja de mostrarse fresca e hidalga. El material de “Horror Vacui” fue grabado en las temporadas de otoño e invierno del año 2015 en el estudio Casa Del Sol Naciente, siendo publicado por Luna Negra y distribuido a dos bandas por Azafrán Media y Musea Records en el presente año 2016. Veamos los detalles del disco en seguida.   



El repertorio del disco se divide en las secciones ‘Horror Vacui 1’ y ‘Horror Vacui 2’, dando la apariencia de que el repertorio se delinea bajo una configuración musical integral. Los primeros 9 ½ minutos de ‘Horror vacui 1’ están ocupados por la dupla de ‘Repulsión’ e ‘Inclusiones Fluidas’. El primero de estos temas es un ejercicio de complejidades rockeras alimentadas por un fuego cibernético sobre una métrica inusual; es como un híbrido entre el KING CRIMSON de los 90s y DJAM KARET en su faceta ambient. Sin llegar a ser ciertamente minimalista, el grupo mantiene el sencillo motif central con una persistencia precisa. En ‘Inclusiones Fluidas’, el trío vira hacia un ágil y extrovertido despliegue de cadencias jazz-rockeras que se arropan grácilmente bajo un manto prog-psicodélico. Por ahora, nada de repulsión pues todo va fluyendo a las mil maravillas, y es por eso que en estas instancias se da el momento idóneo para el arribo de ‘Colapso’. Esta pieza que dura casi 7 ½ minutos está a cargo de concretar una suerte de síntesis de los espíritus predominantes en las dos piezas precedentes, capitalizando particularmente los recursos de sofisticada musicalidad que ya se habían desarrollado fehacientemente en el segundo tema. Tenemos aquí un cénit impetuoso y decisivo del disco, aunque cabe precisar su vigor aguerrido no es exagerado sino que se alimenta oportunamente del groove típico del jazz. Los solos de guitarra están tremendamente bien dibujados, y la coda – a medio camino entre BLACK SABBATH y KING CRIMSON – instaura un cierre sólido para la pieza. Esta sección del disco se completa con ‘Ataraxia’, pieza un poco menos extensa que ‘Colapso’ cuyo groove central comienza con un tenor lento y parsimonioso, continuando así por cinco minutos. Después, el desarrollo temático vira por tránsitos que marcan senderos sonoros desde lo pesado (al modo de LED ZEPPELIN) hasta lo jazz-rockero en un clímax convincentemente rotundo. ‘Ataraxia’ ha logrado completar solventemente el momentum originado por el tema precedente.

El sector de ‘Horror Vacui 2’ empieza con ‘Vacío’, pieza que tiene mucho del talante Crimsoniano que se instauró en la fase 80era, un factor que el grupo traduce a su propia musculatura esencial mientras incorpora también otros elementos inspirados en el tradicional discurso del stoner. Ocupando un espacio de casi 5 minutos, esta pieza tan rica en eclecticismos bien integrados concentra muchos de los aspectos más épicos de ‘Colapso’, lo cual indica inconfundiblemente que esta segunda sección del álbum está diseñada para arrancar con impetuosa magnificencia. Cuando emerge ‘La Mosca’, el trío se dispone a trabajar con una cadencia más sutil pero no a bajar las dosis de fuerza expresiva, sino para proveer a ésta de una luminosidad más ágil. El groove utilizado para el primer pasaje es jazz-rockero con sutiles matices funky, mientras que los guitarreos se mueven igualmente por los territorios de STEVE HILLAGE y de JEFF BECK. Para la parte siguiente, la extroversión rockera reinante se despliega con acrecentada soltura sobre un compás razonablemente complejo. Esto no dura mucho pues pronto emerge una tercera parte en la que el grupo crea una ambientación más sigilosa, como si se tratara de un “versión encubierta” de la segunda. El momento final vuelve a la soltura rockera mostrando una vitalidad exquisita. En estos 11 minutos ocupados por ‘Vacío’ y ‘La Mosca’ nos hemos topado con otro momentum decisivo repertorio, un deleite monumental pletórico de enriquecedoras variantes, pero todavía queda la pieza más extensa del disco, que se titula ‘Metaverso’: ocupa un espacio de 11 ¼ minutos, estando encargada de concluir esta segunda y última sección del disco. Es un hecho que nos complace mucho el que el trío sepa aprovechar el espacio ambicioso de esta pieza, insuflando una generosa cantidad de recursos progresivos a este viaje musical en curso. Las atmósferas que marcan el desarrollo del primer tercio del tema se enraízan en el space-rock al modo de GONG (en su faceta más abstracta) con matices añadidos de DJAM KARET, mientras que un segundo apartado nos lleva hacia una recia versión sofisticada del discurso de la psicodelia progresiva apoyada sobre un esquema rítmico pródigo en tortuosas síncopas. Siendo decididamente más etérea que cualquiera de las dos piezas precedentes, ‘Metaverso’ nos muestra una faceta distinta de la vehemencia inteligente que los DELTA RED convierten en su leitmotiv. La explosión final para el último minuto y ¾ es simplemente electrizante en su lúcida rudeza.

  

De lo mejor que ha aportado México a la producción progresiva del presente año 2016: así se puede expresar con la concisión más clara posible lo que “Horror Vacui” nos ha brindado de la mano de DELTA RED. ¿Cuál es nuestra mitad favorita? La segunda, pero que conste que el disco es apreciado de forma más justa como un todo: este trío ha regresado desde el vacío con una fuerza enorme... o tal vez no es tanto un regreso al vacío como una la emergencia de una nueva plétora sonora. ¡Recomendado al 100%!


Muestras de “Horror Vacui”.-


Friday, November 18, 2016

GUNS OF THE SENECA: la nueva ciudadanía en el universo del rock ecléctico estadounidense

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HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.


Hoy nos toca presentar al grupo estadounidense GUNS OF THE SENECA, el cual está conformado desde el año 2007 por el bajista Grant Olivier, el guitarrista David Plair y el baterista Britton Frost. Frost y Olivier también aportan percusiones al esquema sónico grupal mientras Plair, por su parte, añade algo de sintetizador. El disco que nos convoca ahora se titula “Citizen Of The Universe”, el cual fue publicado a fines de marzo pasado. Se trata de su primer ítem fonográfico, el cual recoge un total de nueve temas compuestos durante los tres primeros años de existencia de la banda, y su mismo proceso de grabación se ha repartido en varios momentos: sesiones de grabación en los años 2008, 2010 y entre el 2013 y el 2015. Asentado en la localidad de Raceland (Lousiana), este grupo cultiva una intensa y arrebatadora modalidad de rock ecléctico donde se funden space-rock, metal alternativo, progresivo de vertiente pesada, no-wave y psicodelia muy muscular. Vitalidad y diversidad se conjugan con ingenioso entusiasmo de principio a fin en este repertorio que a continuación pasamos a revisar detalladamente.



Abre el repertorio ‘Tell Them About The Frequencies (We’ve Found)’, una pieza que hace gala de un bravío vitalista y neurótico donde confluyen la sofisticación bizarra del legado Crimsoniano de los 80s y la garra de THE MARS VOLTA (los dos primeros álbumes). A través de sus concisos 3 minutos de duración, este primer tema logra engancharnos para apreciar el tema que sigue a continuación, titulado ‘Largo Parenchyma’: éste porta aires psicodélicos que convocan a una actitud moderadamente reflexiva por vía de un esquema sonoro donde confluyen influencias del TOOL más épico, el AMON DÜÜL II del “Wolf City” y el PINK FLOYD de la época 69-71. El clímax impetuoso que se abre sobre la barrera del quinto minuto gesta una conclusión electrizante que eficazmente proyecta una inquietud exultante. Yendo por esta misma línea de trabajo pero trabajando con su ingeniería musical un mayor realce del punche rockero, el instrumental ‘Heterochroomatic’ se prodiga en manifestaciones de punzante dinamismo y nerviosa incandescencia, y lo mismo vale para el instrumental que le sigue, ‘Sensory Distortions’, el cual nos gusta aún más por el mayor magnetismo que irradian su poderosas exhalaciones sonoras. Se pueda decir que estos dos temas conforman juntos un cénit decisivo del disco. ‘Magnum Morte’ despliega una robusta mezcla de fantasías Toolianas y vibraciones math-rockeras para arropar su cálida base melódica: es una pena que solo dure 3 minutos y segundos, pues el centro temático tiene mucho atractivo. Pero es hora de seguir adelante con el álbum y ahora le toca el turno a ‘The Vanishing Of Isle De Jean Charles’, un instrumental que nos devuelve a esa estupenda mezcla de brío visceral e ingeniería sofisticada con la cual se habían lucido ‘Heterochromatic’ y ‘Sensory Distortions’ anteriormente, pero dado que dura poco más de 6 minutos, goza de mayores espacios para regodearse en desarrollos progresivos a la vez que preserva el arrojo psicodélico en curso. En algunos pasajes parece que el paradigma de THE COSMIC JOKERS resucita ante nuestros oídos.  


‘All Kinds Of Exhaustion’ es un tema más directo donde se combinan post-punk, no-wave y space-rock, al modo de una cruza entre SONIC YOUTH, FUGAZI y los esvandinavos de CAUSA SUI. La airada coda exhibe uno de los mejores solos de guitarra de todo el disco. ‘Sparse’ aumenta la garra, y con ella, también la intensidad del esquema rítmico lo cual le convierte en una exhibición de space-rock en su versión más furibunda. Los últimos 7 ¾ minutos del disco están ocupados por ‘Oneironaut’, instrumental que comienza con una ambientación flotante de inspiración post-rockera, muy a contrapelo con lo que escuchamos en las dos piezas precedentes. La placidez del esquema rítmico inicial se mantiene mientras aumentan los decibelios emanados desde los guitarreos, y ya sobre la barrera del segundo minuto se empieza a perpetrar la densidad épica que el grupo tiene preparada para el explayamiento del cuerpo central. En efecto, a poco de pasada la frontera del tercer minuto el grupo se prodiga en exultantes viajes instrumentales que recogen y sintetizan los resabios de los temas #2, #4 y #6. Algunos pasajes particularmente feroces nos recuerdan a un HAWKWIND remodelado por TOOL y otros nos remiten a la matemática desaforada de los KING CRIMSON de inicios del milenio. El epílogo se arma con un reprise de la ambientación ensoñadora con la cual se había iniciado el tema. Un gran cierre de disco, sin duda. Nos ha causado una muy buena impresión “Citizen Of The Universe”, y por eso es que recomendamos prestar atención a esta gente de GUNS OF THE SENECA pues la sangre nueva que insuflan en la actual escena del rock experimental es muy interesante de sentir en las venas de nuestra percepción melómana.


Muestras de “Citizen Of The Universe”.-
Oneironaut: https://gunsoftheseneca.bandcamp.com/track/oneironaut