Monday, June 26, 2017

Los genios naturales de FRED FRITH y JOHN BUTCHER


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos remontamos al año 2014 para redescubrir la labor del fabuloso dúo de FRED FRITH y JOHN BUTCHER, tal como fue plasmada en el disco “The Natural Order”, disco publicado en noviembre del susodicho año 2014  a partir de una serie de improvisaciones grabadas durante una sesión que había tenido lugar 5 años antes – 11 de octubre del 2009, para ser exactos –, las mismas que pasaron a ser posteriormente mezcladas y masterizadas en muy espaciadas labores de ingeniería que tuvieron lugar en los años 2012 y 2013. El sello Northern Spy se hizo cargo de la publicación oficial de “The Natural Order” en la fecha antes indicada. Bueno, veamos ahora los detalles de esta extravagante exhibición de genialidad del avant-jazz.


‘That Unforgettable Line’ instaura un preciosamente perturbador inicio de las cosas con un ejercicio de zumbidos surrealistas; de esta forma, el terreno está preparado para la emergencia de ‘Delirium Perhaps’, un tema cuya ingeniería se centra en un despliegue de alucinadas oscilaciones abstractas cuya intensidad está a medio camino entre la ebullición y la ansiedad. Los siguientes 10 minutos del repertorio están ocupados por la dupla de ‘Dance First, Think Later’ y ‘Faults Of His Feet’. El primero de estos temas capitaliza el dinamismo extrovertido de la pieza precedente hasta llevarlo a renovados niveles de furia bizarra dentro del imperante deconstructivismo combativo del cual FRITH y BUTCHER son orgullosos embajadores. Los rasgueos finales de guitarra dan un aura majestuosa al epílogo. Por su parte, ‘Faults Of His Feet’ opera sobre un limbo de sigilosas incertidumbres que poco a poco van orientándose por su propio camino de luz hacia un foco preciso (en el sentido menos convencional de este adjetivo). La exhibición de frenesí sonoro desde poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto parece manifestar una actitud celebratoria de la certeza encontrada. Y tras el jolgorio llega una calma de tenor bastante lírico, por cierto. El quinto tema del álbum es el más extenso, ocupando un espacio de 13 ½ minutos y ostentando el sugerente título de ‘Colour Of An Eye Half Seen’. Su esquema de trabajo parece sintetizar los de los dos viajes precedentes, dando cierta prioridad al talante exploratorio de ‘Faults Of His Feet’. Pero además, está la novedad de que los músicos ponen la comunión de sus ingenios individuales al servicio de la investigación en las claves más sutiles y etéreas de su mapamundi común. Los momentos de exaltación de los fraseos del saxo o los efectos de guitarra más agresivos son muy breves y muy distanciados, prefiriéndose trabajar con climas cuyas patentes señales inquietantes sean enmarcadas en un encuadre flotante. He aquí la expresión esencial del arribo de la psicodelia dentro del discurso del free-jazz contaminado por el inmortal ideario de la musique concrete.  

‘Turning Away In Time’ sucede al precedente ejercicio de densos y nebulosos retazos siderales con la estrategia de ahondamiento en los aspectos más sutiles del enfoque musical en curso. Con su parca duración de 3 minutos, su atmósfera grisácea se siente, en cierto modo, cálida y relajada, incluso ostentando algunos momentos de auténtico lirismo. Con la dupla de ‘The Welts, The Squeaks, The Belts, The Shrieks’ y ‘Butterflies Of Vertigo’, el dúo sigue expandiendo los recursos y perífrasis posmodernos que guían a su particular aventura. ‘The Welts, The Squeaks, The Belts, The Shrieks’ no es una pieza mucho más extensa que la precedente, pero es, sin duda, totalmente distinta: su enfoque es aguerrido y saltarín desde una alborotada neurosis que parece hallar en las libres formas no un mecanismo de expresión sino un camino de furia surrealista. Mientras tanto, ‘Butterflies Of Vertigo’ exhibe un posicionamiento de retorno a las vitalidades cautivadoramente bizarras de los temas 2-4, siendo así que las diferentes atmósferas que se van sucediendo saben encontrar su suelo común en una imparable vivacidad inquietante. Los climas sugerentes que se van armando durante el último minuto y cuarto crean una soltura renovadora bastante convincente. ‘Be Again, Be Again’ encarna otro momentum de majestuosa exaltación deconstructiva donde la faceta más furiosa del dúo se impone con un señorío tan extravagante como rutilante. Hay líneas de saxo que exploran matices que parecen verídicamente irreales mientras las cuerdas de la guitarra se remontan a nuevos universos sonoros., cosmos nada cósmicos cuya regla absolutista es que ninguna estructura debe durar mucho. En cuanto a su magnificencia sonora integral, se puede definir a ‘Be Again, Be Again’ como el acabamiento de la cosecha de ‘Colour Of An Eye Half Seen’ que se había iniciado con ‘Turning Away In Time’. En fin, durando casi 9 minutos, ‘Accomodating The Mess’ se hace cargo de cerrar el repertorio con una estrategia de realce de los aspectos más flotantes de la línea trabajo que se articuló a lo largo del álbum. De hecho, hay una intensidad más filuda en los juegos con los intervalos silenciosos, lo cual sirve como innegable catapulta para los chispazos expresionistas de los sonidos reales.


Todo esto fue “The Natural Order”, un testimonio bastante gráfico del modo en que el caos se erige como un nuevo cosmos bajo nuevas concepciones de la orientación y el enfoque dentro del siempre impredecible (y siempre inquietante) mundo del free-jazz contemporáneo. Este orden natural explayado a través del arte del ruido no es sino la revelación de los genios naturales de FRED FRITH y JOHN BUTCHER. Ni más ni menos. 


Muestras de “The Natural Order”.-

Saturday, June 24, 2017

ATAVISMO o la acción de la pasión prog-psicodélica contra la inercia


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da el turno de celebrar la música del grupo ATAVISMO, uno de los más notables de la actual avanzada rockera del sur de España (el grupo en cuestión es de Algeciras, provincia de Cádiz), por motivo del reciente lanzamiento al mercado de su segundo disco “Inerte”. Ha sido el sello sueco Temple Of Torturous Records el que se hizo cargo de publicar este trabajo tanto en CD como en vinilo: la fecha de la publicación fue el 7 de abril pasado. La alineación de ATAVISMO congrega a expatriados de VIAJE A 800 y MIND!, y ya tiene en su CV un disco precedente del año 2015 que se titula “Desintegración”, además de un EP compartido con el grupo GRAJO y algunas otras ediciones breves. Para ser más específicos, los integrantes de este ensamble son Pot [guitarra, sintetizadores y canto], Pow [batería y canto] y Matt [bajo]. La verdad que es un grupo que vive día a día para crear aportes nuevos para el ideal del rock progresivo psicodélico.


Pone en marcha las cosas ‘Pan Y Dolor’, un temazo que funciona a las mil maravillas como punto inaugural de la experiencia de “Inerte”. En efecto, su vitalidad esencial está plagada de gancho y contagioso fulgor rockero. Se hacen notar ciertos ribetes aflamencados en muchos de los fraseos elaborados por la guitarra mientras la dupla rítmica preserva un cálido pulso en el sustento del esquema temático creado para la ocasión. La alternancia de secciones instrumentales y cantadas va fluyendo con un encanto arrollador hasta que a mitad de camino todo se detiene para virar hacia un dinamismo cósmico cuya imperiosa languidez nos remite tanto al estándar del post-rock como a aquella añeja magia tan significativa que nos dejó el paradigma de los PINK FLOYD de la etapa 69-75. Tras este interludio se retoma el primer cuerpo musical pero con el debido impacto recibido por aquél: de esta forma, el tajante final se siente particularmente conmovedor. A continuación, el grupo nos brinda ‘El Sueño’ – a la sazón, el tema más extenso del disco con sus poco más de 11 ¼ minutos de duración –, una pieza que cumple con la señorial misión de crear un cénit majestuoso para la ideología estética de ATAVISMO. Metido en una encrucijada entre las tradiciones del stoner, el rock pesado clásico y el space-rock, el encuadre sonoro gestado por el grupo va fluyendo ágil y robustamente sobre un groove razonablemente complejo que va alternando entre los compases de 6/4 y 5/4. ‘La Maldición Del Zisco’ nos lleva de la mano hacia la segunda mitad del repertorio y lo hace con un swing ostentosamente cadencioso que permite a los aportes de guitarra y sintetizador trabajar con texturas a la hora de instalar el centro temático. Por su parte, la dupla rítmica hace gala de una firmeza constructiva para que el swing pueda sostener la consistencia de la pieza mientras se prepara a abrir caminos para la emergencia de maniobras sonoras más musculares durante las instancias finales. Hasta aquí hemos llegado a reconocer afinidades con las aristas más aguerridas de unos MOGWAI y el filo exquisito de unos RUSSIAN CIRCLES. 

‘Belleza Cuatro’ nos transporta por dimensiones oníricas que se reparten igualmente por lo mágico y por lo surrealista. El esquema de trabajo que emplea el grupo aquí tiene raíces en el legado acid-folk del krautrock (AMON DÜÜL II, GILA, AGITATION FREE) así como en las aristas místicas del estándar post-rockero. Es una pena que este tema no dure más de los 5 ¼ minutos que el grupo le ha otorgado pero así ha sido el designio del grupo y el disco debe ir camino hacia sus tramos finales. En efecto, invadiendo los últimos 10 ½ minutos del disco, ‘Volarás’ cumple con la misión de darle un oportuno broche final al repertorio con una nueva exhibición rotunda de hechizo psicodélico. La primera sección desarrolla un clima majestuoso con abundantes matices etéreos sobre un swing tribal, traduciéndose todo el conjunto sonoro en un envolvente clima cinematográfico. El viraje a la segunda sección de la pieza se inserta en una remodelación del paradigma Floydiano a través del filtro de lánguida distinción que brota del post-rock en su versión más cósmica. El cántico se hace notar como la expresión de una añoranza por una calma espiritual que está empezando a ser conquistada. El sencillo motif en curso es acentuado eficazmente por los sobrios fraseos de la guitarra solista, los cuales flotan como nubes sobre el groove general. Con este tipo tan recio y dinámico de vitalismo musical que practica, el trío ATAVISMO tiene garantizado un lugar importante dentro de la primera línea de la avanzada prog-psicodélica española: este reciente lanzamiento llamado “Inerte” ha de cimentar este posicionamiento mientras nos brinda grandes deleites melómanos contra la inercia y la desidia. La música de 1ATAVISMO es acción en estado puro. ¡Atención seria a este grupo!


Muestras de “Inerte”.-


Wednesday, June 21, 2017

SCALE THE SUMMIT: sin temor y a toda marcha


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Sin temor y a toda marcha nos salen al encuentron los SCALE THE SUMMIT para hacerse presentes en la escena prog-metalera del año 2017, el cual se titula “In a World Of Fear”: se trata del sexto trabajo de SCALE THE SUMMIT, habiendo sido publicado el 19 de mayo tanto en CD como en vinilo. Esta vez el grupo actúa como trío con la conformación de Chris Letchford [guitarras], Charlie Engen [batería] y Kilian Duarte [bajo], tras la partida (un tanto confusa y casi rozando con lo confrontativo) del baterista J. C. Bryant y el guitarrista Mark Michell en octubre del año pasado.... y encima Bryant era el integrante nuevo de SCALE THE SUMMIT durante la época del quinto disco “V”. La banda no solo ha reducido su habitual logística de cuarteto a trío sino que además ha cambiado nuevamente algunas piezas de su ajedrez performativo en estos últimos años. Eso sí, el trío no cabalga solo a lo largo de todo el trayecto de “In A World Of Fear”, pues se hacen acompañar ocasionalmente por una serie variante de guitarristas como John Browne (de MONUMENTS), Nick Johnston, Jeff Loomis, Per Nilsson (de SCAR SYMMETRY), Scott Carstairs (de FALLUJAH), James Ivanyi, Angel Vivaldi e Yvette Young (de COVET, a la acústica). También tenemos al bajista Nathan Navarro colaborando justamente en la pieza que cierra el repertorio.



‘Mass’ abre el álbum con una convincente garra. Durando 6 ¼ minutos, este tema despliega un vigor sofisticado bastante rutilante tras un prólogo dócilmente parsimonioso. El recurrente compás en 6/8 exige a los riffs básicos articular un gancho machacante mientras las adiciones armónicas y los solos que entran a tallar nos remiten a un interesante híbrido de Guthrie Govan (THE ARISTOCRATS) y Glenn Snelwar (AT WAR WITH SELF). Con la dupla de ‘Astral Kids’ y ‘Royal Orphan’, el grupo expande sus estrategias sonoras y añade ítems más amplios a su paleta sonora. ‘Astral Kids’ sustenta un señorío sonoro bien articulado a través de un nervio tan luminoso como sereno. El desarrollo temático se realiza con sobriedad y sin sobresaltos chocantes, mostrando un estupendo equilibrio entre lo cósmico y lo lírico dentro de la ingeniería prog-metalera que tiene lugar bajo el impacto enriquecedor del elemento jazz-rockero. Cuando el bloque instrumental aumenta su vigor, lo hace respetando la fluidez impoluta con que se instaura la ilación de los diversos motivos. Por su parte, ‘Royal Orphan’ establece un dinamismo sólido basado en el impecable e implacable juego de vacíos con los que el grupo estructura el cuerpo central de la pieza. Siendo así que el factor jazz-rockero aumenta su gravitación, no es de extrañar que en algún momento entre a tallar un breve pasaje lento en medio de la sofisticada vitalidad en curso. La irrupción de breve intermedio en clave de blues-rock psicodélico cerca del final resulta una sorpresa muy especial. La verdad que el disco ha llegado a un cénit bien definido y la buena noticia es que todavía quedan muchas más cosas buenas por disfrutar del mismo. ‘Cosmic Crown’ no tiene mucho de cósmico pero sí de regio, centrándose en una soberana expresividad que ostenta abiertamente un talante sobrio… pero para nada exento de fiereza rockera. Dicha fiereza se acomoda grácilmente en la ingeniería sónica que parece un híbrido de GORDIAN KNOT y LIQUID TENSION EXPERIMENT. A mitad de camino entra a tallar un interludio flotante que en primera instancia parece iniciar un viraje radical del desarrollo multitemático, pero en realidad se trata de una efímera calma que antecede a la pomposa y voraz luminosidad que se impondrá tajantemente hasta el momento final. 

El turno de ‘Witch House’ es uno de intensos incentivos para el ahondamiento en el nervio prog-metalero esencial de SCALE THE SUMMIT. Mientras la banda desarrolla unos recovecos que parcialmente emulan climas tenebrosos, la pieza llega a un falso final que es sucedido por una coda que retoma parte de la sección inicial. Así hemos llegado a la segunda mitad del disco y estamos dispuestos a disfrutar de la faceta más alegre del ideario musical de la banda cuando emerge la pieza titulada ‘Neon Tombs’: dura menos de 3 minutos pero tiene suficiente fuego como para llenar la base material de la lava de una erupción que dura 3 horas. Hay, sin duda, varios aires de familia con el paradigma de los inolvidables CANVAS SOLARIS en el desarrollo de la ingeniería sonora en curso. ‘Opal Bones’ es un poco menos breve que ‘Neon Tombs’ y también un poco más sofisticado en lo referente a la manifestación de garbo progresivo: su salvaje furor es manejado, cómo no, con suprema elegancia, lo cual es lo estrictamente exigido a la hora de manejar las variaciones de ambiente que tienen lugar. Así, la prestancia que impulsa a los pasajes más serenos se hace sentir más intensamente a través de este juego de contrastes. Con la instalación de ‘Dream12’, el grupo parece hacer un recuento de las dinámicas más notables que ya se emplearon en los dos temas precedentes, por lo que su posicionamiento dentro del repertorio se verifica como una síntesis de dichos temas con la adición de factores aguerridos inspirados en los temas #2 y #3. En fin, con la dupla de ‘Goddess Gate’ y ‘The Warden’, la banda se dispone a darle un impactante broche al repertorio del álbum: el primero de estos temas se explaya en un derroche de nervio bajo un manto de rabiosa majestuosidad que a veces coquetea con lo Crimsoniano, mientras que el segundo se centra en explorar los aspectos más elegantes de la estilización aguerrida inherente al discurso del prog-metal.



Todo esto fue “In a World Of Fear”, un disco que en menos de tres cuartos de hora exhibe exultantes y contundentes muestras de vitalidad de parte de una banda que ha sabido energizarse con un fuego renovado tras la crisis que padeció recientemente. SCALE THE SUMMIT es una entidad musical hecha para crear un paradigma prog-metalero sólido y soportar las tormentas de la vida. Todo menos temor hay en este disco que recomendamos al 100%.  


Muestras de “In A World Of Fear”.-
The Warden: https://scalethesummit.bandcamp.com/track/the-warden-john-browne-scott-carstairs-nathan-navarro

Monday, June 19, 2017

XAVI REIJA: reflexiones y alegrías del jazz contemporáneo europeo


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos metemos en el mundo musical del híper-talentoso baterista y compositor catalán XAVI REIJA… y lo hacemos un poco tardíamente, valgan verdades. Es una pena que no nos hayamos dado abasto antes para abrir un espacio a las más recientes novedades de XAVI REIJA en este blog, pero bueno, más vale tarde que nunca. hoy  es el día para centrar nuestros oídos y nuestras mentes en su disco publicado en línea durante la segunda mitad del pasado año 2016, el cual se titula “Reflections”. Estructurado en torno al formato de trío que se completa con el pianista Nitai Hershkovits y el contrabajista Pau Lligadas, REIJA da rienda suelta a las aristas más introspectivas de su ecléctico cosmos jazzero contemporáneo. Claro está, cada una de estas aristas cuenta en sí misma con una versatilidad propia a la cual el trío deja explayarse dentro de un encuadre bien definido: así, la combinación dialéctica de libertad de expresión y claridad conceptual da bellísimos resultados a lo largo del repertorio de “Reflections”. Las jornadas de grabación para este material tuvieron lugar en sesiones sueltas de junio y julio del 2016, en el 44.1 Studio de Girona, para que en los siguientes meses de agosto y setiembre se realizaran las correspondientes labores de producción y masterización en el estudio Impact Mastering Lab.



‘Martina’ inicia el repertorio marcando un estupendo candor melódico, arrebatador pero sujeto a un refinamiento que exige mesura a la conmovedora reflexividad que inspira al motif. Los elegantes efluvios del piano son bien sustentados por la meticulosa dupla rítmica: algo que resulta más que suficiente para atrapar nuestra atención desde el punto de partida. A continuación sigue la pieza homónima, la cual está iluminada por un aura de exquisita sobriedad que no logra y no quiere ocultar el impacto emotivo inherente a su desarrollo temático central. En todo caso, el solo de contrabajo que emerge en alguna instancia del camino resulta crucial a la hora de realzar la susodicha sobriedad general de la pieza. ‘Capella (We Still Dance)’ cumple con la misión de abrirse a campos de expresividad extrovertida sobre un compás particularmente complejo: aires latinos se hacen notar en la estructuración de la amalgama instrumental en curso, los mismos que garantizan la persistencia de una luminosidad cautivadora. El cuarto tema se titula ‘Reflections (Long Trip)’ y su misión es la de revisar el cuerpo central de la pieza homónima con un groove más animado inspirado en el Latin jazz de raigambre bossa novero, siendo así que esta actitud más animada se perpetúa acto seguido con la emergencia de ‘Childhood Dream’, pieza que nos muestra otro genial ejemplo de la habilidad del trío para gestar un ambiente de jolgorio musical sobre un compás sofisticado y con un señorial empleo de la improvisación dentro de un lenguaje metódicamente respetuoso de la melodía en curso. Podríamos aventurarnos a adelantar que en esta última tríada disponemos de un estupendo cénit para el repertorio del álbum, pero lo que aún queda por escuchar no es nada desdeñable en lo absoluto. En efecto, la bella pieza ‘Ausencia’ surge para obsequiarnos un conmovedor paisaje sonoro de la melancolía en un espacio de poco menos de 5 minutos. Las líneas melódicas y variaciones correspondientes del piano brillan a su antojo.

Abre la segunda mitad del álbum ‘We Keep Walking’ y lo hace impulsando un espléndido híbrido de la claridad melódica de las dos primeras piezas del álbum con la extroversión mágica que signó a las tres piezas que siguieron después. La aureola de magnificencia intelectual y espiritual se hace patente en cada compás y cada nota empleados en este tema que instaura otro cénit creativo dentro del repertorio. En este estimulante zigzag evocativo que estamos disfrutando llega la hora para otro momento de introspección, y éste llega de la mano de ‘Thy Remembrance’, mientras que poco después, ‘Serenity’ honra sabiamente a su propio título con una placidez que se siente genuinamente poderosa a despecho de su patente autoconstricción. En medio de estas dos excelentes muestras de distinguida apacibilidad, ‘Letter From The Aegean’ se explaya en un exultante jolgorio sonoro donde el solaz es el rey ingeniero que dirige la vitalidad vigente. También tenemos un retorno del motif central de ‘Capella’ para el tema que se titula simplemente así, el cual reconstruye con una algarabía nueva el espíritu lúdico que se nos mostró en el tercer tema del repertorio. Cabe señalar que ‘Thy Remembrance’ cierra el repertorio seleccionado para la versión física de “Reflections”, pero en lo que concierne al repertorio virtual disponible en la página web de REIJA todavía tenemos unas cuantas piezas más: ‘Something More For You’, un tema no muy extenso que se centra en un jam vivazmente sustentado sobre un compás complejo, algo muy útil para realzar la gracilidad reinante; ‘Lost In Thought’, que es un jam construido en base al diálogo alegre entre la batería y el contrabajo, siendo así que el piano cumple con la función de aportar un colorido mesurado al asunto. 


Tal como admitimos en nuestra autoinculpación del primer párrafo de la presente reseña, ésta es bastante tardía, pero el mensaje de fondo es que “Reflections” es un disco bellísimo cuya máxima fortaleza está en las sutilezas y gráciles auras sonoras que predominan tanto en la articulación de las composiciones básicas como en las interacciones performativas de los músicos involucrados. XAVI REIJA es un personaje destacado dentro de la avanzada jazzera europea del momento y merece que le sigamos la pista a cada momento. Solo valen elogios para lo concerniente a “Reflections”.



Muestras de “Reflections”.-
Reflections (Long Trip): https://www.youtube.com/watch?v=fiHbq4acuNQ

Friday, June 16, 2017

PHAEDRUS: trípticos y algo más


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.


PHAEDRUS es el nombre del proyecto musical gestado por Carlos Guillermo Plaza Vegas – uno de los teclista y principal compositor de ese grandioso ensamble líder de la música progresiva del nuevo milenio que es KOTEBEL – para desarrollar y grabar ideas musicales que se salen un poco de las coordenadas estéticas del mencionado grupo. “Triptych”, publicado a mediados del pasado mes de mayo, es el primer ítem gestado en los cuarteles de PHAEDRUS. Cabe añadir que PHAEDRUS también es el nombre de una revista digital que el mismo Plaza fundó con la intención de difundir novedades y recuerdos varios relativos al rock progresivo y el art-rock en general, incluyendo reseñas de discos clásicos, análisis teóricos de piezas musicales, noticias sobre las actividades de KOTEBEL, reflexiones estéticas y existencialistas, un foro donde exponer y debatir ideas con altas pretensiones conceptuales [enlace de la revista digital: https://www.phaedrus.es/]. “Triptych” solo está al alcance de los suscriptores de esta red. Pero bueno, concentrándonos en el PHAEDRUS musical, tenemos en este disco un fabuloso catálogo de composiciones de Plaza, quien aparte de encargarse de todos los teclados, también toca casi todas las pistas de batería y de bajo. Colaboran ocasionalmente el guitarrista César García Forero, el flautista Omar Acosta, el clarinetista José Luis Espejo, el cellista Miguel Rosell, y la dupla rítmica conformada por el baterista Carlos Franco y el bajista Jaime Pascual. Por supuesto, conocemos a Ga Forero, Pascual y Franco como colegas de Plaza en KOTEBEL. Concentrémonos ahora en los detalles del repertorio de “Triptych”, ¿vale?

‘Ignition’ enciende la secuencia inicial del repertorio con un ímpetu exquisito y señorial, ostentando una magnificencia única mientras transita desde el breve prólogo luminoso hacia el majestuosamente parsimonioso cuerpo central. A partir de allí, se instala sólidamente el enclave para la alternancia de pasajes extrovertidos y serenos. ‘Le Mat’ se encarga de recibir el impacto de la atmósfera de sutileza y misterio con la cual había terminado la pieza inicial y, bajo la guía del piano, instaura sigilosamente las bases para lo que pronto emergerá como un sólido ejercicio de desafiantes musicalidades jazz-progresivas. Alternando momentos marcados por un lirismo arrebatador y otros signados por traviesas disonancias, el ensamble instrumental luce su encuadre integral en una infinita dialéctica de nervio y virtuosismo. Se trata de la primera pieza del álbum inspirada en un arcano del Tarot (las otras serán ‘Le Bateleur’ y ‘La Papesse’). El centro del disco está, cómo no, en la ‘Triptych Suite’, cuya serie de tres secciones ocupa un total de casi 21 minutos. ‘Dawn’ exhibe inicialmente un clima de serenidad introspectiva pero sin recurrir a la languidez liviana, sino estableciendo un dinamismo que se siente, a la vez, sobrio y contundente. Notamos herencias de los maestros PATRICK MORAZ y JAN HAMMER en el modo que tienen los teclados de gestar los diversos núcleos temáticos y la atmósfera general de la pieza, la cual utiliza su última sección para desarrollar una intensidad envolvente. De este modo, el terreno está preparado para que la sección ‘Noon Mist’ entre a tallar con un despliegue de mágico colorido donde el eclecticismo vital de la visión musical de Plaza llega a su máxima expresión… por ahora. Pasajes sinfónicos, ambientales y fusionescos se suceden en entramado abismal y místico, un entramado en el que se hermanan lo fluido y lo denso en base a la impoluta ilación de los diversos ambientes que se van sucediendo. En fin, la tercera y última sección se titula ‘Dusk’: su cuerpo central tiene la misión de crear un aura de sobriedad y entereza mientras se deja enriquecer por matices relevantes de sintetizador, flauta y clarinete. De este modo, la pieza se centra en el aspecto etéreo de la visión musical de Plaza, lo que implica abrir más vías para que el lirismo imponente se deje iluminar consistentemente por un fulgor fusionesco. El retrato sonoro perfecto del crepúsculo, sin duda.

‘Perpetual Movement’ es la pieza que carga sobre sus hombros la responsabilidad de suceder a la suite, y lo hace con una prestancia señorial que le permite salir completamente airosa. Portando una vibración intensamente reflexiva al modo del paradigma romántico mientras penetra fehacientemente en sutilezas perspicazmente tenues al modo del paradigma impresionista, la guía del piano confecciona la refinada ingeniería melódica para que el cello llene espacios en el soporte armónico y la flauta elabore acendradas florituras en el aire. Tras el obsequio de beato intimismo que nos brindó ‘Perpetual Movement’, emerge ‘Le Bateleur’ para exhibir otro enorme ejercicio de cruza de jazz-fusión y sinfonismo. Su majestuosidad está soberbiamente construida sobre una imperiosa ilación de peldaños y escalones donde predomina lo jovial. Es verdad que también hay algún pasaje ceremonioso cuya cándida belleza sirve de relajante distracción, pero su función es la de proveer de una envolvente soltura a la sección final. El repertorio concluye con la dupla de ‘La Papesse’ y ‘Magmatron’. El primero de estos temas se arropa con un retorno en pleno de lo impresionista pero con una calidez más urgente, en cierto modo emparentada con la faceta menos oscura de unos UNIVERS ZERO, o tal vez más cercano al paradigma de una banda más actual como ARANIS. De todas maneras, también hay momentos en lo que predomina un lirismo delicado donde los diálogos entre el piano de Plaza y las maderas acompañantes se proyectan hacia un amable relax de tonalidades otoñales. Hay indicios innegables de vitalidad en estas sonoridades tan sobrias y calmadas. En fin, ‘Magmatron’ desarrolla en su espacio de poco más de 6 ½ minutos un espléndido despliegue de garra jazz-progresiva cuajadamente hibridizada con atmósferas y pulsaciones propias del estándar del Zeuhl. El título lo deja bien en claro: esta pieza es un homenaje al legado de MAGMA (aunque, dado el alto componente de luminosa estilización que se da en la concreción de su ingeniería sonora, se parece más a la obra de unos ESKATON o de unos ZAO). Cabe destacar la labor del bajo de Summers a la hora de acentuar el nervio de algunos parajes del esquema rítmico y también cuando se pone a complementar ciertas orquestaciones de teclado. Otro detalle relevante es el matiz minimalistamente torturado que se da al solo de sintetizador, lo cual se condice mucho con el realce del groove bélico que se quiere explayar en la pieza. 


“Triptych” es un disco como la copa de un pino, un catálogo suntuoso y diverso de majestuosas sonoridades que se van esparciendo a través de las manifestaciones de luz diseñadas para cada pieza en particular. Ojalá que no se trate del único legado de PHAEDRUS, pero mientras seguimos esperando lo próximo de KOTEBEL, nos viene muy bien concentrarnos por ahora en lo que Plaza y sus compañeros de viaje nos brindan en el repertorio de este disco. De lo mejor que se está haciendo en la península Ibérica en la producción progresiva del presente año 2017, no nos cabe duda.  



Extractos de “Triptych”: https://vimeo.com/216530750

Tuesday, June 13, 2017

MONKEY DIET: viaje a través de los desiertos interiores del espíritu progresivo italiano


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Vamos ahora de nueva visita al escenario progresivo italiano para toparnos con el trío MONKEY DIET, el cual está conformado por el guitarrista Gabriele Martelli, el bajista Daniele Piccinini y el baterista Roberto Bernardi; los dos primeros también se reparten las labores a los sintetizadores que se van desplegando a lo largo del repertorio de su primer álbum “Inner Gobi”, el cual fue publicado a inicios del pasado mes de abril bajo la distribución de Black Widow Records. El grupo tuvo su génesis a fines del año 2014 El nombre de Daniele Piccinini puede resultar familiar para algunos investigadores de la escena progresiva italiana del nuevo milenio, y es que él fue integrante de la fabulosa banda ACCORDO DEI CONTRARI. Martelli también tiene un rol rector en la banda prog-metalera PROPHEXY como guitarrista y principal compositor. Lo que les unió fue que coincidían en tener un fuerte interés por crear un espacio musical donde se juegue más con el brío de la improvisación que con la meticulosidad de la composición, por lo que uno se aparta del área del jazz-progresivo mientras que el otro hace lo propio respecto al área del prog-metal. Bernardi emerge como el perfecto cómplice que completa el cuadro tripartito de MONKEY DIET. Pues bueno, la línea de trabajo de este trío se centra en las coordenadas de la psicodelia pesada en una ágil hibridización con el jazz-rock, el stoner y el space-rock dentro de un maderamen progresivo atléticamente sostenido sobre los imparables diálogos entre los instrumentistas. “Inner Gobi” es un disco bastante poderoso donde nervio e inteligencia de integran en una implacable dialéctica sonora. Veamos ahora los detalles del repertorio contenido en él, ¿vale?
     

‘Ego Loss’ abre el repertorio con convincente despliegue de energía y colorido. Durando menos de 4 ½ minutos, la pieza despliega una interesante variedad de motivos a través de una ilación rectamente asentada sobre su propia musculatura. Los elementos impetuosos y contundentes que los guitarreos portan consigo emergen a lo largo del camino con una vitalidad contagiosa que se acomoda muy bien a la manifestación de aguerrida exquisitez desarrollada por la instrumentación global. La segunda pieza del álbum es justamente la que le da título, y ciertamente se erige como uno de sus puntos culminantes de expresividad del grupo en lo referente a la vitalidad persistente de su bloque sonoro. El tema comienza con una prestancia sólida inserta en un groove cadenciosamente robusto, virando después a un jam electrizante que, a pesar de no ser muy largo, expone una visceralidad gravitante para el núcleo temático. Luego sigue una sección más larga donde se trabaja una atmósfera post-rockera con matices jazzeros, siendo así que la coda retoma parte de la sección inicial. Ya con la secuencia de estos dos primeros temas tiene “Inner Gobi” grandes recursos para dejarnos gratamente impresionados. Con la dupla de ‘Slidin’ Bike’ y ‘The Endless Day Of Robby The Ant’, el trío se dispone a ampliar su paleta sonora. ‘Slidin’ Bike’ ostenta una inquietud un tanto tenebrosa dentro de su sección prologar, tornándose un poco más extrovertido durante el desarrollo temático pero manteniéndose firme en su talante contemplativo. Por su parte, ‘The Endless Day Of Robby The Ant’ se mantiene con una frescura lírica más definida, delineada con total claridad en torno a la armazón dual de la guitarra y la batería. El bajo, mientras tanto, dibuja relevantes ornamentos mientras realiza su labor complementaria a la de la batería. Cuando el sintetizador añade líneas melódicas sencillas y etéreas, la vitalidad de la pieza aumenta notoriamente… y esto aumenta más cuando entran a tallar ítems de tenor jazz-rockero dentro de la armazón de la pieza. El uso del monólogo final del glorioso antihéroe de Blade Runner Roy Batty es un detalle muy simpático, especialmente cuando termina encapsulado entre poderosos riffs que abren la vía al sobrio pasaje final.  

‘Moth’ es la segunda pieza más larga del disco con sus casi 9 ¼ minutos de duración. Su prólogo nos toma de sorpresa por tener un arreglo coral de sutil tenor amenazante... y es cuando el trío entra en acción que la amenaza se cumple al exhibir una ceremoniosa mezcla del BLACK SABBATH de los dos primeros álbumes y el estándar del post-metal (un poco a lo RUSSIAN CIRCLES). La parsimonia esencial del cuerpo central desde el que el grupo forja el desarrollo temático cambia de matices a lo largo del camino, a veces hundiéndose en una niebla de engañosa tranquilidad, otras veces revistiéndose de una intensa visceralidad. Es justo por este último lado que se elabora la secuencia de cierre, siendo así que la coda está armada con parcas capas de sintetizador. Cabe añadir que el arreglo coral introductorio que mencionamos antes es ejecutado por el Coro Stelutis a partir de una composición de Silvia Vacchi: sin duda que fue una estupenda entrada para otra pieza definitivamente climática del álbum. Cuando llega el turno de ‘Sorry Son… (I’ve Lost Your Car)’, la banda se pone a explorar un groove más llamativo, apelando a lo extrovertido aunque sin renunciar del todo al filo oscurantista que el trío sostiene como uno de sus pilares estilísticos. Esta vez se nota un enriquecimiento de vibraciones jazz-rockeras para el despliegue de exquisita vehemencia diseñado para la ocasión. Aunque el motif básico es realmente bastante sencillo, el trío le saca el jugo con miras a crear un ambiente luminoso que se sienta, por igual, cálido y denso. ‘Moonshine’ sigue en buena medida las pautas de la pieza precedente pero con un esquema rítmico claramente más impetuoso; de este modo, se nos abre las puertas de par en par hacia la faceta extrovertida de MONKEY DIET. Por su parte, ‘Seppuku’ dura poco más de 2 ½ minutos y su función consiste básicamente en perpetuar por un rato más el halo de esplendor extrovertido que se ha explayado en las dos piezas precedentes. Dicho sea de paso, ¡qué enorme es el solo de guitarra que se utiliza en este tema!


‘Viking’ se encarga de cerrar el disco con un razonable despliegue de fastuosidad musical. El tema está estructurado inicialmente como una cruza entre las piezas #1 y la dupla de Sorry Son… (I’ve Lost Your Car)' y ‘Moonshine, pero luego vira hacia un recurso de lirismo relajante que tiene mucho de sinfónico en su esencia melódica a pesar de que el esquema performativo esté atrapado en el modelo del stoner. A poco de pasada la frontera del séptimo minuto se hace el silencio por un buen rato, lo cual no es sino una broma que nos hacen los músicos: incluso fingen que van a iniciar un jam blues-rockero pero se detienen al instante y estallan en risotadas. Así concluye nuestra experiencia con “Inner Gobi”, uno de los discos más excitantes y atrapantes que se nos brinda actualmente desde la escena progresiva italiana del momento. Esa mezcla tan peculiar de vigor, oscurantismo y sofisticación que nos brindan los MONKEY DIET con su ecléctico enfoque de la vertiente prog-psicodélica nos deja con ganas de que gesten más disco en el futuro cercano: por lo pronto, recomendamos este disco al 100%. 


Muestras de “Inner Gobi”.-

Saturday, June 10, 2017

ACCORDO DEI CONTRARI: nuevos vientos para un espíritu aventurero que se conserva intacto



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Vuelven con todo y se imponen a lo grande los italianos de ACCORDO DEI CONTRARI con su nuevo álbum, titulado “Violato Intatto”, el cual fue publicado por el sello AlrOck Records a mediados del mes de mayo. El material de este nuevo disco fue grabado en una semana de julio del año pasado. La renovada alineación de este ensamble de nombre heraclíteo consta actualmente de Giovanni Parmeggiani [órgano eléctrico, piano Fender Rhodes y sintetizadores Minimoog y ARP Odissey], Stefano Radaelli [saxos alto y barítono, y cítara con arco], Marco Marzo Maracas [guitarras eléctrica y acústica] y Cristian Franchi [batería]. El grupo ha decidido operar sin bajista ahora que el entonces operario Daniele Picinini está concentrado en su nuevo proyecto MONKEY DIET; por otro lado, hay que considerar que el grupo siempre se sintió cómodo recibiendo colaboraciones de músicos de vientos y de cuerdas en algunos temas de sus álbumes precedentes, así que el hecho de que los tres músicos remanentes hayan decidido incorporar a un saxofonista a sus filas no es realmente chocante. Eso sí, sirve para ver cómo el grupo aborda esta renovada logística a la hora de integrar los diversos temas de éste, su cuarto disco, dentro de un todo coherente. ¡Y lo logran con indiscutible éxito! Desde ya anunciamos que “Violato Intatto” encarna uno de los puntos culminantes de la producción progresiva del año 2017 a nivel mundial… no solo en el ámbito de la avanzada progresiva italiana, no solo en el área jazz-progresiva.


Dijimos que los ACCORDO DEI CONTRARI se imponen a lo grande y ello queda claro más allá de cualquier duda desde la dupla inicial de ‘Folia Saxifraga’ y ‘Monodia’. Gabriele di Giulio toca el saxo tenor en este primer tema (y volverá a aparecer en el penúltimo). ‘Folia Saxifraga’ es un auténtico prodigio de cómo alimentar una meticulosa arquitectura musical con punche constante y vigor electrizante, aunque también dispone de algún breve pasaje de tenor tenue. El encuadre sostenido en la retroalimentación de teclado y batería ayuda a asentar sólidamente dicha arquitectura; por su parte, el saxo aprovecha algunos momentos para explayarse en un lucimiento individual que ayuda a preservar el momentum global. ‘Monodia’, por su parte, despliega una exhibición un poco más comedida del persistente vigor sonoro con el cual está equipada la ingeniería sonora del grupo. En líneas generales, se destilan dosis más notorias de magna exquisitez en los revuelos de los vientos y los guitarreos. Cuando llega el turno del tercer tema, el mismo que se titula ‘Blue-S’, el grupo se dispone a jugar con un groove particularmente grácil mientras elabora una ambientación blues-rockera que bien nos puede hacer recordar a un curioso híbrido entre los AREA del primer álbum y los LED ZEPPELIN de los dos primeros. ‘Shamash’ cuenta con la participación adicional del violinista Alessandro Bonetti (el mismo de la banda colega DEUS EX MACHINA): la función principal de esta pieza consiste en exhibir una dimensionalidad fusionesca de inspiración mediterránea a través de una gloriosa combinación de jazz-rock y psicodelia progresiva. El desarrollo temático se siente meticulosamente orquestado mientras los instrumentos dan rienda suelta a sus vigores individuales dentro del entramado orgánico. ‘Idios Cosmos’ sirve para que el cuarteto siga explorando nuevos matices dentro de su renovado esquema sonoro, y esta vez lo hace cruzando la elegante vitalidad de ‘Monodia’ y la magia psicodélicamente exótica ‘Shamash’, añadiendo una dosis incrementada de sofisticación al bloque integral. El carácter celebratorio del pasaje final le da un gran cierre al asunto. 

‘E Verde È L'Ignoto Su Cui Corri’ incluye el canto de Patrizia Urbani y desde sus primeros instantes se revela como un viraje hacia recursos de flotante lirismo. En efecto, bajo la guía del matrimonio armónico de guitarra y piano eléctrico, el sencillo motif central se explaya en la instalación de una atmósfera relajada y etérea. La ilación del final de esta canción con los efectos de campaneo de iglesia que conforman ‘Marienkirche’ impone un aura. ‘Di Eccezione In Variante’ se encarga de devolvernos parte de las aristas más intensas del ideario musical del grupo: primero, con un talante razonablemente sobrio, el grupo arma un jam amable con el cual va agarrando viada para alzar un vuelo tremendo con una segundo jam en el que la garra se impone como un monarca místicamente luminoso. La guitarra ostenta un señorío bizarro situado a medio camino entre Robert Fripp y Mark Wingfield. Un tercer jam se encarga de clausurar la pieza con una perfecta mezcla de elegancia y nervio. ‘Usil’ se instala majestuosamente en una dinámica jazz-progresiva cuyo esplendor ya quedó adecuadamente plasmado en los dos primeros temas del disco, aunque portando una mayor cercanía respecto al segundo. De hecho, la exquisita elegancia con la que el grupo elabora el centro temático es algo que ya conocemos del grupo desde su primer álbum, y siempre viene bien tener en mente la esencia más íntima de la banda. Nos vamos acercando al final del disco cuando emerge ‘Eros Vs Anteros’, la pieza más extensa con sus 10 minutos de duración. Esta monumental pieza abre instantáneamente sus flancos expresionistas bajo la guía de una modalidad arábiga en la creación del motif central: la guitarra vuelve a lucirse esplendorosamente mientras el complejo swing es manejado por la dupla rítmica de batería y sintetizador con una lúcida vibración marchosa, mientras que el posterior solo de órgano abre vías para que el bloque instrumental se torne más macizo a través de su incombustible enérgica fosforescencia. Cuando el saxo dirige una variante temática, el esplendor volcánico de la pieza adquiere una cadencia nueva en beneficio de sus ansias de sofisticación. A estas alturas, la cosa suena como un ágil híbrido de ZAPPA, GENTLE GIANT y AREA. De esta manera, el terreno está preparado para que el pasaje final instaure un breve pasaje sostenido sobre un groove jazz-rockero de tenor funky y luego cambie un recurso de sutileza bucólica con el protagonismo de la guitarra acústica. ¡Genial!, ¡simplemente genial! Y todavía queda un poco más… ¿eh?  


Durando poco más de 7 minutos, ‘Il Violato Intatto’ pone el magnífico broche de oro a un repertorio rutilante a través de una efectiva encrucijada entre el dinamismo aguerrido y los coloridos sobrios dentro de las recurrentes coordinadas extrovertidas. En la primera sección, los ornamentos de sintetizador preservan un talante contenido mientras la dupla rítmica persiste convincentemente en un swing apasionado y machacante. Para la segunda, el ensamble energiza la musicalidad en curso dentro de un esplendor aguerrido, finalizando todo con una crepuscular coda de saxofón. “Violato Intatto” es un triunfo absoluto, un nuevo triunfo de los imparables e implacables soldados de la vanguardia jazz-progresiva italiana que conforman ACCORDO DEI CONTRARI. En el material de este nuevo disco soplan vientos nuevos que brindan aires transformadores para un espíritu aventurero que se mantiene intacto, imponente, inviolable.


Muestras de “Violato Intatto”.-
Eros Vs Anteros: https://altrockproductions.bandcamp.com/track/eros-vs-anteros

Wednesday, June 07, 2017

COLLAPSE: música progresiva para mentes bien despiertas


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy prestamos toda nuestra atención al grupo francés COLLAPSE, el cual se formó en la localidad de Grenoble a inicios del año 2011: su trabajo más reciente, publicado en la segunda mitad del pasado mes de enero por vía independiente, se titula “The Sleep In Me”. Este grupo comenzó como un trío conformado por el guitarrista Sebastien Pierron, el bajista Alexis Osseni y el baterista Anthony Barruel, mas actualmente su membrecía se amplía con el ingreso del teclista Vincent Coutellier. El ahora cuarteto ha venido cultivando de forma consistente una ingeniosa modalidad ecléctica de rock progresivo pesado que incluye largas dosis de prog-metal, post-metal y psicodelia de inspiración space-rockera en su robusta ecuación sonora. El grupo cita a PORCUPINE TREE y MOGWAI como algunas de sus principales referencias. Antes de “The Sleep In Me”, los COLLAPSE publicaron un álbum homónimo en el año 2011 y un segundo titulado “The Fall” dos años después. Este nuevo disco tiene tanto una edición digital como en vinilo. Repasemos ahora los detalles de “The Sleep In Me” para elaborar un balance de lo que aporta este grupo francés al gran escenario del rock experimental mundial, ¿vale?  


Durando poco menos de 6 ½ minutos, ‘Opening Wound’ abre el repertorio con un despliegue de ágil vitalidad donde la luminosidad se erige como la fuerza dominante a lo largo de la creación e instauración del ambiente general. En una primera instancia se encarga de dirigir el bloque instrumental la guitarra mientras elabora sus gráciles fraseos en estricta complicidad con la dupla rítmica, pero mientras los teclados van llenando espacios con razonable sutileza, ocupará el centro protagónico en una segunda instancia marcada por un lirismo lánguido no ajeno al paradigma Floydiano. Ya para la sección final, la banda regresa al fulgor inicial enriqueciéndolo con el impacto recibido del interludio. Un gran tema de inicio, sin duda. Dura más el segundo tema del disco, titulado ‘Breathing Holes’, el cual se prolonga por casi 9 ½ minutos. Este tema plantea un encuadre un poco más contenido en cuanto a la espiritualidad expresiva, siendo así que el grupo prefiere crear una atmósfera contemplativa desde el cual guiar el sofisticado desarrollo temático en curso. La alternancia entre momentos flotantes y aguerridos y el ocasional empleo de compases inusuales permiten a la banda mostrar su faz más convincentemente majestuosa, especialmente durante los últimos tres minutos. Sucediendo a este cénit, ‘The Mental Room’ emerge para reforzar los ecos de sus aspectos más vivaces aunque con una fastuosidad ligeramente menos pronunciada. Que no se entienda esto como que queda totalmente opacado por ‘Breathing Holes’ porque logra imponer su propia prestancia al modo de un microcosmos receptor de la ingeniería expansiva de su antecesor.

En el mismo ecuador del disco se sitúa ‘A Labyrinth In The Void’, pieza que solo aparece en la versión digital de “The Sleep In Me”. Cumple el rol de hacer un contrapunto a la rica extroversión de los tres primeros temas con la elaboración de una atmósfera de melancolía cobijada y solipsista, a veces rayana con lo minimalista. Los ornamentos de teclado y el compás inusual le dan al enclave sonoro una elegancia típicamente progresiva. Se hacen notar aires de familia con ISIS y DO MAKE SAY THINK, además de los ya mentados MOGWAI. Nos vamos acercando al final del disco cuando llegamos a una pieza que justamente se titula ‘Closer To The End’; antes de eso, ‘Horla’ nos había mostrado un monólogo cinematográfico que. Cuando se instaura el jam central de ‘Closer To The End’, el cuarteto se deja llevar por la faceta más ligera de su propuesta musical. ‘Sleep For Me’ no es solo el tema más extenso del repertorio con sus 11 ¼ minutos de duración sino que también se encarga de darle un magnífico broche final. Con esta pieza, el grupo se dispone a gestar otro momento cumbre que bajo estas específicas circunstancias habrá de concretarse en un broche esplendorosamente dorado. Dicho fulgor empieza con un talante ensoñador y etéreo bajo la guía de las sobrias bases del piano eléctrico, siendo así que a partir de allí se crea un crescendo envolvente que despliega una grácil mezcla de la garra neurótica del post-metal y el groove distinguido del jazz-rock. Tras un primer falso final, el piano eléctrico, pronto a ser acompañado por la guitarra, reinstaura un clima inicialmente sosegado desde una introspección flotante hasta explotar cálidamente en un ejercicio dinámico de híbrido de post-rock y prog sinfónico en 5/4. Una segunda andanada de explosividad rockera nos abre una vía de fragor rockero mágico e impetuoso, aterrizando finalmente en una tercera instancia de cósmica languidez desde la que se focaliza la estructura intimista del epílogo.


Todo esto fue “The Sleep In Me”, una excelente exhibición de inquietud creativa dentro del espíritu de la experimentación progresiva contemporánea en sus vertientes más pesadas. COLLAPSE es un grupo al cual vale la pena prestar cercana atención con la mente bien despierta. 


Muestras de “The Sleep In Me”.-
A Labyrinth In The Void: https://collapseband.bandcamp.com/track/a-labyrinth-in-the-void